Mar 14, 2010
espacio
Hay un pequeño espacio que tenemos. Un paréntesis que nos hemos construido sin decirlo ni planearlo. De vez en cuando pasa corriendo frente a nosotros. Cuando lo reconocemos volteamos a mirarnos de reojo por encima de la copa y contamos en silencio, cómplices: uno, dos...¡tres! Lo atrapamos al unísono. Cerramos cada quien la mano y es nuestro. Así pasan algunas horas. Nunca las suficientes. Siempre hay alarmas, citas, carreras. Otros lugares que ocupar. Hasta la próxima vez. Que puede ser al día siguiente o en un mes. No lo sabemos. Pero nos despedimos siempre como si fuera mañana. Cada quien toma la mitad de un hueco y se lo mete al bolsillo distraídamente. Lo guardamos, lo dejamos en el coche, entre las páginas de una revista, de un libro, en un cajón, junto al marcatexto y la pluma promocional. Un trique más, ese hoyar. Tu nariz en mi espalda, mi mano en tu pierna, y nos reímos. Nos reímos todo el tiempo cuando habitamos ese paréntesis ¿lo has notado? Me gusta eso. Recargar la cabeza contra la almohada y mirar arriba divertida y que me mires de regreso igualmente divertido. Nos gozamos sin pensar en las noticias de ayer ni el diario de mañana. En la penubra reconozco la esquina de tu sonrisa y encuentro la mía reflejada en tus ojos. Nos volvemos a reír. Formulas una pregunta tonta para tener excusa. Ja ja ja. Tal vez sea todo lo que nos está permitido. El espacio que tenemos para reírnos entre paréntesis.
Feb 21, 2010
perdón
Últimamente siento unas profundas ganas de pedirte perdón. Una tontería. Decirte que quiero que seas feliz y no sé si tal vez, podría yo, y si tú quisieras. Por otro lado, sentir que cada vez que te veo me quedo corta. Que quiero decirte, y hacerte y tomarte y preguntarte y tal vez. Querer que tengas mujer. Desear un poco ser yo. La melancolía en la punta de los dedos, porque ahí es donde estás. Todo es secundario.
Ay. Yo tan sin saber.
Feb 13, 2010
ancient
¿Y si fuéramos más bien una pareja de viejos? Dos personas que se conocen tanto, que han estado tanto juntas, que se saben tan de memoria el cuerpo del otro que justo por eso pueden darse el lujo de dormir cada noche en camas separadas, de dejar de dirigirse la palabra durante días, de por fin mirarse y que sea para decirse tonto y gorda y acto seguido morder la espalda, sujetar la cabeza y encontrarse como si toda la vida.
Es que, de algún modo, toda la vida.
Jan 25, 2010
Dec 27, 2009
Nov 22, 2009
truco
Tengo un truco. No sé si será obra del japonesito, o si alguien le llamaría mecanismo de defensa. A todas luces es una locura. A veces pasan días. De vez en cuando se convierten en semanas. Unos son más largos que otras. Nos borramos mutuamente. El tiempo, las ocupaciones, el sueño, ese cansancio de estar siempre en otro lado, disfrazados de ciudades diferentes. Los otros. Porque seguramente que los hay. Otros y otras que se contentan en tenernos en pedacitos. En poseer la risa, el tacto, una mueca, los dedos, la hora de la cena o de la comida, todo excepto, tal vez, ese pequeño hueco que sólo conocemos mutua e íntimamente. Entonces me sorprende la angustia de pensar que volvemos a estar, a ser, el uno sin el otro. Hemos establecido ya que se puede, que no es tan penoso. Que para efectos prácticos, etcétera. Mi truco consiste en recordar esa noche en la que , sentado en la penumbra afuera de mi ventana, enviabas mensajes que fingían viajar grandes distancias. Jugar a que no estabas. Pretender extrañarte. Pero en realidad, todo el tiempo. Ahí. Cerca de una u otra forma.
Reconciliar el silencio y la distancia con esa verdad en la que estamos de acuerdo. Te amo.
Oct 31, 2009
dial
El punto no era hacerte hablar de lo que había pasado en las horas anteriores. Ni que repitieras para mí los procedimientos, el caso, la angustia, las implicaciones. Acababa de despertar y estaba pensando en cómo estarías. A decir verdad, estaba todavía en la cama deseando que fuera en la tuya y el café preparándose y esperar a que entraras por la puerta. Me preguntaba cómo sería acariciarte la cabeza luego de una noche así de larga y besarte un poco y esperar a que salgas de la ducha mientras sirvo un café. Una taza solamente, vas a meterte en la cama unas horas. Deshacerte de una noche más. Y de pronto estuve ahí. Todavía escurriendo, mirándote un poco al espejo, la molesta luz del baño. Enfundado en azul, abrazarte desde atrás. Recargar la cabeza en tu pulmón derecho. Respirarte hondo. Después estoy de rodillas, diciéndote de otra forma lo que no atiné a decir hace un rato por teléfono.
Oct 24, 2009
Oct 18, 2009
Oct 14, 2009
Oct 8, 2009
Oct 3, 2009
capítulo uno
Tal vez sea bueno otro principio. Lo pensé mientras te escuchaba a oscuras en la terraza. Saboreando el whisky despacito, la lengua paseándose por los labios que hacía unas horas se ocupaban sólo de ti. Tal vez podríamos inventarnos otra respuesta cuando alguien pregunta cómo nos conocimos. Aunque, te soy franca, me gustó escucharte contarlo. Mi parte favorita tal vez haya sido esa donde caminas por Nueva York y me buscas. Dos personas solas que caminan por Nueva York pensando la una en la otra y no se encuentran. Yo, confundiendo desconocidos en el bus al aeropuerto. Tú, levantando un libro en Broadway entre Waverly y la ocho.
Aunque también, más tarde, cuando volvimos a tumbarnos de panza en la alfombra y acariciamos un libro. ¿Qué te parece esa escena? Tú y yo, muchos años después, tumbados en la alfombra acariciando las páginas de un libro que compraste en Nueva York. Como si acabáramos de conocernos. Se me ocurre, qué tal, por correspondencia. Nos escribíamos largas cartas de amor en códigos secretos. O telegramas crípticos. Un día, tal vez, una novela.
Aunque también, más tarde, cuando volvimos a tumbarnos de panza en la alfombra y acariciamos un libro. ¿Qué te parece esa escena? Tú y yo, muchos años después, tumbados en la alfombra acariciando las páginas de un libro que compraste en Nueva York. Como si acabáramos de conocernos. Se me ocurre, qué tal, por correspondencia. Nos escribíamos largas cartas de amor en códigos secretos. O telegramas crípticos. Un día, tal vez, una novela.
Sep 29, 2009
principios alternativos
Cuando estuvimos en casa lo segundo que ví fue el bloque maltratado y querido sobre la mesita. Sabes que lo miré y no dije nada. Cuando nos sentamos a tomar la primera copa de vino y a pretender inocentemente hacer literatura, cumpliendo los gestos necesarios para darte tu mejor papel. Pero nos apartamos del guión: no podíamos dejar todo el tiempo necesario a la iniciativa. Las hojas desgastadas no nos siguieron a la otra pieza y no vieron al muñeco rojo quedar informe contra la pared. Escribirlo de otra forma. Con esas sonatas tan hermosas de fondo, pero sin recurrir tanto a la historia preestablecida.
El sábado, con las nubes y la música, cuando el sol había salido y debimos poner momentanea y literalmente los pies sobre la tierra, nos detuvimos a mirar los trazos rosas sobre el pavimento.
Comentamos. Estoy segura de que Cortázar sonreía.
El sábado, con las nubes y la música, cuando el sol había salido y debimos poner momentanea y literalmente los pies sobre la tierra, nos detuvimos a mirar los trazos rosas sobre el pavimento.
Comentamos. Estoy segura de que Cortázar sonreía.
Sep 28, 2009
Sep 27, 2009
Sep 22, 2009
friendships
El texto: Es sólo sexo, cuerpo, sexo. No hay más.
El pretexto: Te queremos, él no es bueno para ti.
El subtexto: Ni lo intentes, no eres suficiente para él.
(los odio)
El pretexto: Te queremos, él no es bueno para ti.
El subtexto: Ni lo intentes, no eres suficiente para él.
(los odio)
Sep 17, 2009
Sep 13, 2009
batimiento
Quiero escucharte más y hablarte menos. Callarme la boca y que me digas. Oír-te.
Eso y aprender de música.
Eso y aprender de música.
Sep 6, 2009
sunday times
Hoy sentí que te podía tocar. Que estabas cerca y podía apretar mi cabeza contra tu pecho y apretar los ojos y respirar muy fuerte y decirte que te quiero.
Hoy sentí como si estuviera enamorada de tí. Con las mariposas y todo.
Hoy sentí como si estuviera enamorada de tí. Con las mariposas y todo.
Sep 5, 2009
Aug 30, 2009
Was it something I said?
No le tienes miedo a mi cuerpo sin ropa. Ni al precio de las interminables llamadas de larga distancia. No le tienes miedo al pasado ni al futuro. No le tienes miedo a sostener la muerte en tus manos y a guardártela en el bolsillo.
Pero basta que inocentemente use un "mi" que se refiere a ti para que te borres.
Pero basta que inocentemente use un "mi" que se refiere a ti para que te borres.
Aug 29, 2009
Aug 23, 2009
1 hora 27 mins
La mejor parte fue cuando dijiste "hasta mañana". O "hablamos mañana". O algo to that effect.
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