Una navidad. La primera y la única. De acuerdo: Los alrededores de una navidad. Un intercambio torpe de regalos. Una cajita verde. Una cajita roja. Un viaje en auto. Una bufanda. Un encuentro en un aeropuerto. Una maleta. Un recorrido por los pasillos del supermercado con la maleta en el carrito. Un lago, una ventana. Sexo. Un camión, un puente, un vagón. Un concierto, una cena, una exposición. Manzanas, cervezas, jazz. Un rollo de papel para envolver. Un atuendo secreto. Un regalo, otro, una risa de cómplices. Otra bufanda.
Y al final, una despedida transitoria.
Una navidad.
Dec 15, 2010
Nov 27, 2010
Nov 13, 2010
Nov 11, 2010
me imaginé
Dices que te imaginas. Imaginas que si te estoy haciendo reclamos es porque he bebido. Imaginas entonces que puedo funcionar normalmente sin ti hasta que bebo. Que el resto del tiempo me entretengo en otras cosas, hago como que te olvido, escondo esta necedad. De querer seguir, estar, pensar contigo.
Oct 31, 2010
resistencia
Un accidente en un jardín la otra noche. Las rodillas moradas, ambas. De pronto, ¿no es una cosa muy curiosa la memoria?, recuerdo ese día que te conocí. Era de noche. Fuiste a comprar una bolsa de hielos. Tenías otra mujer. Faltaban muchas vueltas inesperadas de la vida para que te arrodillaras otra noche frente a mí y dijeras, eres una diosa. Y pasamos ocho años, viajando entre oreja, muslo, cadera, rodilla. Abriendo y cerrando libros y ventanitas. Abordando aviones y tomando decisiones que todos los días nos hacen estar más lejos y sin embargo, seguir intercambiando palabras. Un empeño medio absurdo de seguir llenando un librero que tal vez nunca exista.
Tanta palabra prestada.
Tanta palabra prestada.
resistencia
Un accidente en un jardín la otra noche. Las rodillas moradas, ambas. De pronto, ¿no es una cosa muy curiosa la memoria?, recuerdo ese día que te conocí. Era de noche. Fuiste a comprar una bolsa de hielos. Tenías otra mujer. Faltaban muchas vueltas inesperadas de la vida para que te arrodillaras otra noche frente a mí y dijeras, eres una diosa. Y pasamos ocho años, viajando entre oreja, muslo, cadera, rodilla. Abriendo y cerrando libros y ventanitas. Abordando aviones y tomando decisiones que todos los días nos hacen estar más lejos y sin embargo, seguir intercambiando palabras. Un empeño medio absurdo de seguir llenando un librero que tal vez nunca exista.
Tanta palabra prestada.
Tanta palabra prestada.
Oct 28, 2010
Oct 12, 2010
Sep 28, 2010
mirada
Algunas veces, cuando tomamos una de esas decisiones que creemos que nos van a cambiar para siempre la vida, no nos hace falta otra cosa que una mirada a los ojos que nos diga que va a estar todo bien. Alguien que con un parpadeo decisivo nos dé el empujón que nos hace falta para tirarnos jugarnos todas las fichas, o dar el último salto, o subirnos por fin al auto o comprar ese boleto o firmar aquel documento. No una garantía, no una respuesta, no una promesa. Un par de ojos en la otra orilla que sonría y asienta y espere del otro lado. Para lo que sea y lo que venga.
Dale.
Dale.
Sep 5, 2010
vacilada
Si yo fuera diva folklórica tomaría un micrófono y con la boca roja te cantaría que la próxima vez que vayas a
involucrarte en habladurías tengas la gentileza de avisarme. En un cabaret a oscuras, movería misteriosamente las caderas y te reprocharía esas malas costumbres de andar metido en chismes y mentiras.Si fuera pintora, tomaría una brocha gorda y el morado más despechado y entraría en una fase furibunda. Si todavía fumara, te aventaría el humo hecho anillos de reclamo en la cara. Pero hace rato que no ando en las cantinas, ni nunca he cantado.
Pero sólo tenego una pluma y un cuaderno y sólo voy a a escribirte gracias corazón por la llamada y la desmentira.
involucrarte en habladurías tengas la gentileza de avisarme. En un cabaret a oscuras, movería misteriosamente las caderas y te reprocharía esas malas costumbres de andar metido en chismes y mentiras.Si fuera pintora, tomaría una brocha gorda y el morado más despechado y entraría en una fase furibunda. Si todavía fumara, te aventaría el humo hecho anillos de reclamo en la cara. Pero hace rato que no ando en las cantinas, ni nunca he cantado.
Pero sólo tenego una pluma y un cuaderno y sólo voy a a escribirte gracias corazón por la llamada y la desmentira.
Aug 30, 2010
Aug 28, 2010
busted
Te ví el otro día, me dice en el pasillo. Sonrío. Naturalmente. Nos vemos todos los días, somos colegas. Hace una risa de confidencia. ¿Con quién hablabas, eh? Y me hace un guiño. Estabas sentada en las escaleras del frente del edificio, y la luz te alumbraba de una forma muy bonita y sonreías con mucha ternura. Te ví de lejos y me dio gusto. Entonces sé que me han descubierto. Sonrío con los ojos y subo los hombros. Es un secreto le digo, y me marcho.
Aug 17, 2010
Me preguntan por ti.
Contesto, y me sorprendo cuando lo hago, que te amo de una forma muy tranquila. Digo: "creo que no se da cuenta. y lo amo de una forma que me hace ser feliz y extrañarlo un poco todos los días. y simplemente no me hago líos pensando en que esté o en si está con alquien más. aunque puede ser que esto último sea una falacia. tal vez en parte porque, no sé, no me queda muy claro que esté efectivamente con alguien más. tal vez es lo que le conviene a todo el mundo".
Excepto claro, que me sigo sintiendo sola.
Contesto, y me sorprendo cuando lo hago, que te amo de una forma muy tranquila. Digo: "creo que no se da cuenta. y lo amo de una forma que me hace ser feliz y extrañarlo un poco todos los días. y simplemente no me hago líos pensando en que esté o en si está con alquien más. aunque puede ser que esto último sea una falacia. tal vez en parte porque, no sé, no me queda muy claro que esté efectivamente con alguien más. tal vez es lo que le conviene a todo el mundo".
Excepto claro, que me sigo sintiendo sola.
Jul 12, 2010
Jun 27, 2010
Jun 16, 2010
mutualismo
te quiero. no te quiero. te llamo. no te llamo. te amo. no te amo. te extraño. no te extraño. te deseo. no te deseo. te busco. no te busco. te escribo. no te escribo. te quiero. no te quiero.
así sería la cosa si existiera un poco de reciprocidad entre nosotros.
así sería la cosa si existiera un poco de reciprocidad entre nosotros.
Jun 10, 2010
c/12h
Pienso en tí dos veces al día. Con disciplina.
La primera es en algún momento entre Dios y el reloj, en algún rincón entre la gratitud y la puntualidad matutina. Con los ojos cerrados. Saber que ya te levantaste y que debo prepar café, porción individual.
La segunda varía. Algunas veces por la noche, cuando arrastro los tacones hasta la puerta y pienso en las cosas que no voy a contarte. Otras veces te apareces en la risa de un estudiante, o en la conversación de alguien más, o entre las líneas de alguna cosa que estoy leyendo y que sólo tú entenderías.
Pero son dos y eso me consuela. Pensarte dos veces al día nadamás. Con límite de tiempo
La primera es en algún momento entre Dios y el reloj, en algún rincón entre la gratitud y la puntualidad matutina. Con los ojos cerrados. Saber que ya te levantaste y que debo prepar café, porción individual.
La segunda varía. Algunas veces por la noche, cuando arrastro los tacones hasta la puerta y pienso en las cosas que no voy a contarte. Otras veces te apareces en la risa de un estudiante, o en la conversación de alguien más, o entre las líneas de alguna cosa que estoy leyendo y que sólo tú entenderías.
Pero son dos y eso me consuela. Pensarte dos veces al día nadamás. Con límite de tiempo
May 31, 2010
break it down
Leyendo a Lydia Davis y pensando en ti:
"…I was afraid to say it but I had to say it because I wanted her to know, it was the last night, I had to tell her then or I’d never have another chance, I just said, Before you go to sleep, I have to tell you before you go to sleep that I love you, and immediately, right away after, she said, I love you too, and it sounded to me as if she didn’t mean it, a little flat, but then it usually sounds a little flat when someone says, I love you too, because they’re just saying it back even if they do mean it, and the problem is that I’ll never know if she meant it, or maybe someday she’ll tell me whether she meant it or not, but there’s no way to know now, and I’m sorry I did that, it was a trap I didn’t mean to put her in, I can see it was a trap, because if she hadn’t said anything at all I know that would have hurt too…" (Davis, Lydia "Break it Down" in The Collected Stories of Lydia Davis)
"…I was afraid to say it but I had to say it because I wanted her to know, it was the last night, I had to tell her then or I’d never have another chance, I just said, Before you go to sleep, I have to tell you before you go to sleep that I love you, and immediately, right away after, she said, I love you too, and it sounded to me as if she didn’t mean it, a little flat, but then it usually sounds a little flat when someone says, I love you too, because they’re just saying it back even if they do mean it, and the problem is that I’ll never know if she meant it, or maybe someday she’ll tell me whether she meant it or not, but there’s no way to know now, and I’m sorry I did that, it was a trap I didn’t mean to put her in, I can see it was a trap, because if she hadn’t said anything at all I know that would have hurt too…" (Davis, Lydia "Break it Down" in The Collected Stories of Lydia Davis)
May 23, 2010
May 17, 2010
planeación urbana
Te hice una ciudad para que soñaras. Con veredas amplias para que no tuvieras que caminar solo. Una ciudad con puentes y ríos donde pudieras mirar el sol por partida doble. En alguno de mis planos, en lugar de río hubo lago. Pero al final decidí que la ciudad que te regalaría sería una con río. Una ciudad capaz del frío y dispuesta al calor. Una ciudad que bosteza cuando te despiertas para que puedas invitarle un café.
Te hice una ciudad para que soñaras y estoy esperando que despiertes para que la abras y la habites.
Te hice una ciudad para que soñaras y estoy esperando que despiertes para que la abras y la habites.
May 3, 2010
Historias de Cronopios y Famas
Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los famas".
Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.
- J.Cortázar
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