Muy, muy felices.
Tu regalo está en el correo.
Jul 12, 2010
Jun 27, 2010
Jun 16, 2010
mutualismo
te quiero. no te quiero. te llamo. no te llamo. te amo. no te amo. te extraño. no te extraño. te deseo. no te deseo. te busco. no te busco. te escribo. no te escribo. te quiero. no te quiero.
así sería la cosa si existiera un poco de reciprocidad entre nosotros.
así sería la cosa si existiera un poco de reciprocidad entre nosotros.
Jun 10, 2010
c/12h
Pienso en tí dos veces al día. Con disciplina.
La primera es en algún momento entre Dios y el reloj, en algún rincón entre la gratitud y la puntualidad matutina. Con los ojos cerrados. Saber que ya te levantaste y que debo prepar café, porción individual.
La segunda varía. Algunas veces por la noche, cuando arrastro los tacones hasta la puerta y pienso en las cosas que no voy a contarte. Otras veces te apareces en la risa de un estudiante, o en la conversación de alguien más, o entre las líneas de alguna cosa que estoy leyendo y que sólo tú entenderías.
Pero son dos y eso me consuela. Pensarte dos veces al día nadamás. Con límite de tiempo
La primera es en algún momento entre Dios y el reloj, en algún rincón entre la gratitud y la puntualidad matutina. Con los ojos cerrados. Saber que ya te levantaste y que debo prepar café, porción individual.
La segunda varía. Algunas veces por la noche, cuando arrastro los tacones hasta la puerta y pienso en las cosas que no voy a contarte. Otras veces te apareces en la risa de un estudiante, o en la conversación de alguien más, o entre las líneas de alguna cosa que estoy leyendo y que sólo tú entenderías.
Pero son dos y eso me consuela. Pensarte dos veces al día nadamás. Con límite de tiempo
May 31, 2010
break it down
Leyendo a Lydia Davis y pensando en ti:
"…I was afraid to say it but I had to say it because I wanted her to know, it was the last night, I had to tell her then or I’d never have another chance, I just said, Before you go to sleep, I have to tell you before you go to sleep that I love you, and immediately, right away after, she said, I love you too, and it sounded to me as if she didn’t mean it, a little flat, but then it usually sounds a little flat when someone says, I love you too, because they’re just saying it back even if they do mean it, and the problem is that I’ll never know if she meant it, or maybe someday she’ll tell me whether she meant it or not, but there’s no way to know now, and I’m sorry I did that, it was a trap I didn’t mean to put her in, I can see it was a trap, because if she hadn’t said anything at all I know that would have hurt too…" (Davis, Lydia "Break it Down" in The Collected Stories of Lydia Davis)
"…I was afraid to say it but I had to say it because I wanted her to know, it was the last night, I had to tell her then or I’d never have another chance, I just said, Before you go to sleep, I have to tell you before you go to sleep that I love you, and immediately, right away after, she said, I love you too, and it sounded to me as if she didn’t mean it, a little flat, but then it usually sounds a little flat when someone says, I love you too, because they’re just saying it back even if they do mean it, and the problem is that I’ll never know if she meant it, or maybe someday she’ll tell me whether she meant it or not, but there’s no way to know now, and I’m sorry I did that, it was a trap I didn’t mean to put her in, I can see it was a trap, because if she hadn’t said anything at all I know that would have hurt too…" (Davis, Lydia "Break it Down" in The Collected Stories of Lydia Davis)
May 23, 2010
May 17, 2010
planeación urbana
Te hice una ciudad para que soñaras. Con veredas amplias para que no tuvieras que caminar solo. Una ciudad con puentes y ríos donde pudieras mirar el sol por partida doble. En alguno de mis planos, en lugar de río hubo lago. Pero al final decidí que la ciudad que te regalaría sería una con río. Una ciudad capaz del frío y dispuesta al calor. Una ciudad que bosteza cuando te despiertas para que puedas invitarle un café.
Te hice una ciudad para que soñaras y estoy esperando que despiertes para que la abras y la habites.
Te hice una ciudad para que soñaras y estoy esperando que despiertes para que la abras y la habites.
May 3, 2010
Historias de Cronopios y Famas
Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los famas".
Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.
- J.Cortázar
Apr 22, 2010
ad infinitum
Tu cuerpo. El mío. Mi cuerpo. El tuyo. Tu cuerpo. El mío. Mi cuerpo. El tuyo. Tu cuerpo. El mío.
Y así.
Apr 18, 2010
Apr 13, 2010
a veces, siempre
Te quiero un poco de esta forma: Bastante, con los ojos cerrados. Nostálgica, cuando manejo al trabajo por el mismo camino que íbamos a la casa. Intermitente entre una visita y otra.
Versátil, pero siempre.
Mar 14, 2010
espacio
Hay un pequeño espacio que tenemos. Un paréntesis que nos hemos construido sin decirlo ni planearlo. De vez en cuando pasa corriendo frente a nosotros. Cuando lo reconocemos volteamos a mirarnos de reojo por encima de la copa y contamos en silencio, cómplices: uno, dos...¡tres! Lo atrapamos al unísono. Cerramos cada quien la mano y es nuestro. Así pasan algunas horas. Nunca las suficientes. Siempre hay alarmas, citas, carreras. Otros lugares que ocupar. Hasta la próxima vez. Que puede ser al día siguiente o en un mes. No lo sabemos. Pero nos despedimos siempre como si fuera mañana. Cada quien toma la mitad de un hueco y se lo mete al bolsillo distraídamente. Lo guardamos, lo dejamos en el coche, entre las páginas de una revista, de un libro, en un cajón, junto al marcatexto y la pluma promocional. Un trique más, ese hoyar. Tu nariz en mi espalda, mi mano en tu pierna, y nos reímos. Nos reímos todo el tiempo cuando habitamos ese paréntesis ¿lo has notado? Me gusta eso. Recargar la cabeza contra la almohada y mirar arriba divertida y que me mires de regreso igualmente divertido. Nos gozamos sin pensar en las noticias de ayer ni el diario de mañana. En la penubra reconozco la esquina de tu sonrisa y encuentro la mía reflejada en tus ojos. Nos volvemos a reír. Formulas una pregunta tonta para tener excusa. Ja ja ja. Tal vez sea todo lo que nos está permitido. El espacio que tenemos para reírnos entre paréntesis.
Feb 21, 2010
perdón
Últimamente siento unas profundas ganas de pedirte perdón. Una tontería. Decirte que quiero que seas feliz y no sé si tal vez, podría yo, y si tú quisieras. Por otro lado, sentir que cada vez que te veo me quedo corta. Que quiero decirte, y hacerte y tomarte y preguntarte y tal vez. Querer que tengas mujer. Desear un poco ser yo. La melancolía en la punta de los dedos, porque ahí es donde estás. Todo es secundario.
Ay. Yo tan sin saber.
Feb 13, 2010
ancient
¿Y si fuéramos más bien una pareja de viejos? Dos personas que se conocen tanto, que han estado tanto juntas, que se saben tan de memoria el cuerpo del otro que justo por eso pueden darse el lujo de dormir cada noche en camas separadas, de dejar de dirigirse la palabra durante días, de por fin mirarse y que sea para decirse tonto y gorda y acto seguido morder la espalda, sujetar la cabeza y encontrarse como si toda la vida.
Es que, de algún modo, toda la vida.
Jan 25, 2010
Dec 27, 2009
Nov 22, 2009
truco
Tengo un truco. No sé si será obra del japonesito, o si alguien le llamaría mecanismo de defensa. A todas luces es una locura. A veces pasan días. De vez en cuando se convierten en semanas. Unos son más largos que otras. Nos borramos mutuamente. El tiempo, las ocupaciones, el sueño, ese cansancio de estar siempre en otro lado, disfrazados de ciudades diferentes. Los otros. Porque seguramente que los hay. Otros y otras que se contentan en tenernos en pedacitos. En poseer la risa, el tacto, una mueca, los dedos, la hora de la cena o de la comida, todo excepto, tal vez, ese pequeño hueco que sólo conocemos mutua e íntimamente. Entonces me sorprende la angustia de pensar que volvemos a estar, a ser, el uno sin el otro. Hemos establecido ya que se puede, que no es tan penoso. Que para efectos prácticos, etcétera. Mi truco consiste en recordar esa noche en la que , sentado en la penumbra afuera de mi ventana, enviabas mensajes que fingían viajar grandes distancias. Jugar a que no estabas. Pretender extrañarte. Pero en realidad, todo el tiempo. Ahí. Cerca de una u otra forma.
Reconciliar el silencio y la distancia con esa verdad en la que estamos de acuerdo. Te amo.
Oct 31, 2009
dial
El punto no era hacerte hablar de lo que había pasado en las horas anteriores. Ni que repitieras para mí los procedimientos, el caso, la angustia, las implicaciones. Acababa de despertar y estaba pensando en cómo estarías. A decir verdad, estaba todavía en la cama deseando que fuera en la tuya y el café preparándose y esperar a que entraras por la puerta. Me preguntaba cómo sería acariciarte la cabeza luego de una noche así de larga y besarte un poco y esperar a que salgas de la ducha mientras sirvo un café. Una taza solamente, vas a meterte en la cama unas horas. Deshacerte de una noche más. Y de pronto estuve ahí. Todavía escurriendo, mirándote un poco al espejo, la molesta luz del baño. Enfundado en azul, abrazarte desde atrás. Recargar la cabeza en tu pulmón derecho. Respirarte hondo. Después estoy de rodillas, diciéndote de otra forma lo que no atiné a decir hace un rato por teléfono.
Oct 24, 2009
Oct 18, 2009
Oct 14, 2009
Oct 8, 2009
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