Te escribo justo donde no te gusta que te escriba, porque te prohibiste a tí mismo leer esta página. No te gusta pensar que eres como los demás. No te gusta pensarte personaje, destinatario temporal de mis palabras. Quieres ser único, diferente. No sabes que ya lo eres. Lo has sido desde el principio, aunque tal vez. Sabes que tengo miedo, lo que no sabes es que yo casi nunca tengo miedo. Tengo enojo, indiferencia, tantas cosas, pero miedo casi nunca. Me aviento así nomás, al fin que. Esta vez titubeo, y ya te diste cuenta. Y es que el otro día me asomé y calculé el tamaño del daño, la altura de la caída. Es re-grande, ¿te fijaste? Grande, como esto que siento cuando nos despegamos unas horas y planeo picnics de mitad de semana cuando miro un árbol floreciendo en la sexta avenida, o cuando cruzo jauston y pienso en cómo supiste que hablaba de los del Pravda cuando hablaba de ellos sin decirlo. Cuando pienso que puedo decirte la mitad de una oración y tú entiendes la otra mitad porque estuviste ahí, pero no lo comentamos en ese momento. No sé si alcanzo a describir lo que te quiero decir. Anoche me faltó decirte que hace mucho tiempo que no recibía un regalo así. Hace mucho que nadie me daba unas palabras y encima, ¡la envoltura!
Son las once siete de la mañana, apenas colgué contigo el teléfono, apenas retomo estas líneas que empezaron anoche, cuando no sabía si shorar o escribirte y entonces medio escribí un post y medio shoré y medio hablamos por teléfono. Leo más arriba y entonces me doy cuenta de que el post es como mi tesis. Ya sé lo que quiero decir, pero está todo mal acomodado, y faltan muchos huecos por llenar, aunque ya están ahí, aventados (como la ropa en mi pienza este fin de semana) los subtítulos o los bullets o las citas que voy a usar. Después miro el calendario y me estreso porque falta poco (¿te fijas cómo este post sí es mucho como mi tesis?) y no sé qué hacer.
Hiciésemos nada, me digo después. Disfrutásemos, mejor.
¿Te dije asher tambiésemos?
Apr 10, 2006
Apr 5, 2006
te miro
Te miro. Me miras. Te miro. Me miras. En el metro, en la cashe, durante la clase algunas veces (cobarde). Cada vez que mis ojos se encuentran con los tuyos, eso que se llama conocer. Reconocer. En el reflejo propio del otro. Es decir, tú. Hablar el mismo idioma, aunque, ópio que noejlo míjmo.
Mar 30, 2006
cuerpo
Este miedo de quedarme de a poquito en una almohada tras otra. Una se gasta, el cuerpo se gasta. Y no es tanto el cuerpo, pero la conciencia del cuerpo. Del propio pero el ajeno. Ser de alguien. Resetear el cuerpo una vez más. Educarlo, enseñarle. Así, acá, ¿viste? Aprender un olor, un gesto, una cierta manera de mirar y ser mirado. Responder, acertar, llenar. Y de alguna forma, el cuerpo vendría siendo lo de menos.
Mar 28, 2006
feliz cumpleaños
Estaba lejos. En una dimensión no ajena pero lejana. El cuerpo era lo único que había. Sin palabras, sin pensar. Sin nada de nada. Gozo. Después, al oído, una frase. De pronto me conviertí de nuevo en esa ciudad. También era de noche. También, Gotan Project al fondo. Llovía como si el mundo se fuera a terminar. Solos en la orillita de una vida prestada. Las mismas dos palabras, la misma ocasión. Susurradas bajito entre las piernas, inaudibles, poderosas. Después, arriba, al oído. Pensé que todo era nuevo. Más tarde, otra vez, pero sin pedir piedad. Cuando ya no quieras saber nada de mí y escribas sobre esta noche, apiádate de este momento. Cómo, cómo cómo putas si el momento es el que no ha tenido piedad de mí.
Mar 27, 2006
Mar 26, 2006
Mar 22, 2006
Mar 21, 2006
sexenio
Febrero 6, 2006
Decidí terminar mi romance con el tabaco. Duró casi lo mismom que el sexenio. Cuánts cosas pasan en el periodo presidencial. Mientras México optaba alegremente por el gobierno del cambio yo me entregué a los excesos, a la vida pues. A fumar como chimenea. Sexy, soplándole el humo con indiferencia a las cosas serias. Me enfrasqué en romances tumultosos, adultos, uno tras otro. El cuerpo, el arma secreta de mi batalla. Sexo, alcohol, nicotina. Yo también cambié. Con todo y mi rechazo hacia Fox, hice mío el Hoy intransigente y repetitivo de su compaña. Hoy, hoy, hoy. Como si no hubiera mañana. Además, fuera de México al principio al final. Llegué al sur de Francia en julio del 2000 y voy a marcharme de Nueva York en el filito del verano del 2006. En medio, dizque la democracia, la consolidación, etcétera. Nada de eso ha sido importante para mí. En lugar de ello, fumar. Amodorrar la política, vivir al cien, uno a uno. Mirar desde afuera, incluso cuando estuve dentro. No estar. Foz fue como cualquiera de mis novios antes y después de su gobierno: intrascendente.
Decidí terminar mi romance con el tabaco. Duró casi lo mismom que el sexenio. Cuánts cosas pasan en el periodo presidencial. Mientras México optaba alegremente por el gobierno del cambio yo me entregué a los excesos, a la vida pues. A fumar como chimenea. Sexy, soplándole el humo con indiferencia a las cosas serias. Me enfrasqué en romances tumultosos, adultos, uno tras otro. El cuerpo, el arma secreta de mi batalla. Sexo, alcohol, nicotina. Yo también cambié. Con todo y mi rechazo hacia Fox, hice mío el Hoy intransigente y repetitivo de su compaña. Hoy, hoy, hoy. Como si no hubiera mañana. Además, fuera de México al principio al final. Llegué al sur de Francia en julio del 2000 y voy a marcharme de Nueva York en el filito del verano del 2006. En medio, dizque la democracia, la consolidación, etcétera. Nada de eso ha sido importante para mí. En lugar de ello, fumar. Amodorrar la política, vivir al cien, uno a uno. Mirar desde afuera, incluso cuando estuve dentro. No estar. Foz fue como cualquiera de mis novios antes y después de su gobierno: intrascendente.
Mar 13, 2006
leerte
Me llega un correo electrónico tuyo. Tuyo. La segunda oración sólo la he creado para, bajo el pretexto de la propiedad gramatical, escribirte en mayúscula. Lo primero es hacer un avalúo de bulto. Ver cuánto has escrito. El cálculo bruto. Cuántas palabras has tecleado para mí. ¿Hay párrafos? ¡Hay párrafos! Qué dicha. Después, despacito, la primera leída. Empiezo a pensar qué puedo contestarte. Segunda leída: Cómo se oyen las expresiones con tu voz, las sutilezas de la construcción. Tercera leída, qué voy a contestarte y cómo. La cuarta lectura no llega nunca. Eso ya sé que no lo vas a escribir.
Mar 7, 2006
felicidades
Hoy me diste un chocolate. Estiraste la mano descuidada mientras tu silla giratoria me daba la espalda. Buscabas algo en un cajón. Yo tuve que sortear por sobre los libros que descansaban en mis rodillas el espacio entre mi silla y tu escritorio. ¿Los quieres todos? No te diste cuenta que no podía tomar uno solo sin tumbarte la bolsa así que opté por tomar la bolsa entera para que no se cayera. Buscabas algo en tu cajón. ¿Qué demonios tienes ahí? Luego dijiste felicidades. Callé desconcertada y quise decirte mejor que me gusta que te hayas cortado el pelo. Que me intriga ese arañón junto a los labios y que en realidad yo quisiera que esta reunión fuera otra cosa. Explicaste: Por el día de la mujer, ¿qué no es hoy? ¿o será mañana? Te miré como extraterrestre. Como si fueras extraterrestre. Aunque tal vez fui yo quien te pareció de otro planeta. Quise decirte gracias y no pude.
Feb 27, 2006
casus belli
Hiciste trampa. Evocaste el capítulo siete. Además, en un acto claramente beligerante añadiste "Toco tu boca". Eso se llama casus belli, ¿lo sabías? Vas a tener que aguantarte. Aunque me parece que lo sabes de sobra. No se te cayó de la mochila una referencia suelta. No le pusiste azúcar sin querer al café. La pusiste ahí, conspicuamente. Tiene cara de yo no fui, pero sabemos de sobra que.
Estás esperando.
Estás esperando.
Feb 20, 2006
aviso
Quiero informarte que eres mío, avisarte que esos ojos que he visto a oscuras no tienen más remedio que quererme para siempre. Eres mío, y sonrío cuando lo escribo. Te poseo, mío, palabra fundadora, demarcación originaria. Mirar dentro de mi bolsa y saberte para mí. Qué delicia. Eres mío, tú, tu cuerpo, las palabras que todavía no pronuncias. Quiero informarte que todo eso me pertenece. ¿A dónde entrego la notificación?
Feb 18, 2006
Feb 13, 2006
boleto de vuelta
Acabo de darme cuenta de que si no escribo algo, no voy a poder irme. No es que quiera irme, lautriz bien lo sabe. Sin embargo, si voy a irme, no quisiera que fuera con las manos vacías.¿Qué escribir? Tantas cosas que quisiera terminar, textos aquí y allá.
Una alumna enamorada de un profesor, sí pero el cliché.
Julieta, que quiere ser divorciada cuando sea grande. Qué diablos hacer con Julieta.
El triángulo Bostoniano. Lucía y los otros dos. ¿Será que puedo salirme con la mía?
Aeropuerto. Ese casi está terminado.
Tú, en un autobús cuando estés gordo y cansado. (Mh..aeropuerto, autobús...)
¿Estoy emocionalmente lista para escribir por fin el plato frío?
Una alumna enamorada de un profesor, sí pero el cliché.
Julieta, que quiere ser divorciada cuando sea grande. Qué diablos hacer con Julieta.
El triángulo Bostoniano. Lucía y los otros dos. ¿Será que puedo salirme con la mía?
Aeropuerto. Ese casi está terminado.
Tú, en un autobús cuando estés gordo y cansado. (Mh..aeropuerto, autobús...)
¿Estoy emocionalmente lista para escribir por fin el plato frío?
Feb 4, 2006
resolution
El próximo hombre va a querer más que yo a él.
El hombre que sí, va a quererme más que yo a él.
El hombre que sí, va a quererme más que yo a él.
Feb 2, 2006
Feb 1, 2006
María José
Marijose se despertó un día y se dio cuenta de que no sabía nada. Empezó a aterrorizarle ir a la escuela, levantar la mano, que los otros niños le pidieran que les enseñara su tarea. Cambiaba el tema. En casa hablaba sobre lo que había sucedido en el recreo, no sobre la lección de matemáticas. Sus papás percibían el cambio como algo positivo, se estaba convirtiendo en una personita redonda, con intereses intelectuales y vida social. No savían. Se había vuelto burra.
Jan 30, 2006
segunda persona
En un cuadernito olvidado.
"Más sobre la segunda persona. Elaborando sobre lo de la segunda persona, tenemos algo así como que: Digo tú y ya no me refiero a él. Digo tu cuerpo y este es diferente, más grande, más nuevo, más tierno".
"Más sobre la segunda persona. Elaborando sobre lo de la segunda persona, tenemos algo así como que: Digo tú y ya no me refiero a él. Digo tu cuerpo y este es diferente, más grande, más nuevo, más tierno".
Jan 17, 2006
encanto
Me encanta cuando bajas la vista para poder concentrarte en lo que dices.
Me encanta porque entonces puedo mirarte ininterrumpidamente y no te das cuenta.
Me encanta la linea limpia de tu nariz sobre tu rostro recien rasurado, aunque digas que el vuelo y las muchas horas.
Me encanta porque entonces puedo mirarte ininterrumpidamente y no te das cuenta.
Me encanta la linea limpia de tu nariz sobre tu rostro recien rasurado, aunque digas que el vuelo y las muchas horas.
teoria de juegos
A el habria que explicarselo en sus terminos (sin acentos temporalmente).
- Es cierto que su eleccion de inscribirse como alumna suya en el ultimo semestre puede interpretarse como una negativa a intentar otras rutas alternativas.
Sin embargo, counterfactualizando...
Si bien es cierto que aunque ella preferiria que el fuera otra cosa diferente a su maestro, la verdad es que no podia arriesgarse a que el no fuera ni siquiera su maestro. La racionalidad limitada del tomador de decisiones. La ignorancia de las preferencias del contrincante. Compliance or cheating.
Ella no puede saber que le iria mejor fuera del aula y prefiere conformarse con el aula.
- Es cierto que su eleccion de inscribirse como alumna suya en el ultimo semestre puede interpretarse como una negativa a intentar otras rutas alternativas.
Sin embargo, counterfactualizando...
Si bien es cierto que aunque ella preferiria que el fuera otra cosa diferente a su maestro, la verdad es que no podia arriesgarse a que el no fuera ni siquiera su maestro. La racionalidad limitada del tomador de decisiones. La ignorancia de las preferencias del contrincante. Compliance or cheating.
Ella no puede saber que le iria mejor fuera del aula y prefiere conformarse con el aula.
Jan 13, 2006
dos
En un papelito amarillo rotulado Tomorrow...or the day after?
En la mitad de un papelito verde. En los espacios marcados THU,FR,SA,SU.
Argentino 1: Ché, a vos te gustá largentina?
Ella: Sí claro, me parece fascinante.
Argentino 2: Qué te gustá de largentina?
E: Las letras. Cortázar, Borges, Sábato...
A1: Te gustá Cortázar?
E: Y bueh, aunque belga técnicamente...
A2: Yo lo leí a Cortázar...
A1: Lo leíste vos a Cortázar??
A2: Pero claaaaro. Claaaro que lo leí a Cortázar, ché, en el colegio.
A1: Boluuuu
En la mitad de un papelito verde. En los espacios marcados THU,FR,SA,SU.
Sonreían. No era necesario saber danés para entender que él quería besarla. Su nariz sobre la de ella lo explicaba claramente. Era necesario en cambio, ser capaz de leer los labios anglófonos de ella para descubrir que antes de despegar su nariz de la de él hubo una promesa. Later.
Jan 12, 2006
América Latina
Quiero saber de América Latina, porque piensan que de alguna manera tienen que apropiársela. Porque de todas formas les dicen Latinos, a pesar de, o justamente porque.
Pienso en sus acentos, en su perfecto inglés salpicado de mamis y ¿sabes cómo?s y siento una pequeña molestia. Porque su Latinoamérica y la mía no es la misma. Porque la de ellos vive en Jersey y Queens y creció en Nueva Yolk, aunque alguno haya nacido en Lima o conserve una abuela y dos tíos en Cali.
Pienso también en el estudiante de medicina que decía América Latina, ¿qué es eso? en el taller literario. Pienso en su mundo regiomontando y entiendo su pregunta. Aunque escriba con buena ortografía y lea a Bolaño.
Pienso en el texto de Eduardo, de su América Latina de viajes y alucines en los pueblitos que los gringos y los europeos recorren en una procesión hacia sí mismos, fuera de sus hiperrealidades primermundistas.
Pienso en Andrew que habla español con zetas y que vivió en Cuautla cuando trabajaba para una antropóloga y en su viaje con hongos antes o después de entrevistar a los adolescentes urbanos hiphoperos del Valle de México.
Pienso en mis compañeras de universidad privada, con sus morrales y sus Audis y sus viajes a Europa cada verano y su fascinación con el 68 mexicano.
Pienso en mis exalumnos con su inglés perfecto y sus camisetas de Abercrombie and Fitch, y sus acercamientos torpes a García Márquez y sus juicios apresurados sobre Chávez.
Pienso enb mi maestro chileno del perfecto vocabulario y el acento perenne, en su educación gringa y su oscuro romance con Borges y sus escapadas literarias.
Después como que pienso en mí, que lo veo todo. Que nací en Monterrey, que no es México y crecí en la frontera. En cómo Texas y Tamaulipas son otra cosa.
Luego no pienso nada. Escribo América Latina otra vez y me callo la boca.
Pienso en sus acentos, en su perfecto inglés salpicado de mamis y ¿sabes cómo?s y siento una pequeña molestia. Porque su Latinoamérica y la mía no es la misma. Porque la de ellos vive en Jersey y Queens y creció en Nueva Yolk, aunque alguno haya nacido en Lima o conserve una abuela y dos tíos en Cali.
Pienso también en el estudiante de medicina que decía América Latina, ¿qué es eso? en el taller literario. Pienso en su mundo regiomontando y entiendo su pregunta. Aunque escriba con buena ortografía y lea a Bolaño.
Pienso en el texto de Eduardo, de su América Latina de viajes y alucines en los pueblitos que los gringos y los europeos recorren en una procesión hacia sí mismos, fuera de sus hiperrealidades primermundistas.
Pienso en Andrew que habla español con zetas y que vivió en Cuautla cuando trabajaba para una antropóloga y en su viaje con hongos antes o después de entrevistar a los adolescentes urbanos hiphoperos del Valle de México.
Pienso en mis compañeras de universidad privada, con sus morrales y sus Audis y sus viajes a Europa cada verano y su fascinación con el 68 mexicano.
Pienso en mis exalumnos con su inglés perfecto y sus camisetas de Abercrombie and Fitch, y sus acercamientos torpes a García Márquez y sus juicios apresurados sobre Chávez.
Pienso enb mi maestro chileno del perfecto vocabulario y el acento perenne, en su educación gringa y su oscuro romance con Borges y sus escapadas literarias.
Después como que pienso en mí, que lo veo todo. Que nací en Monterrey, que no es México y crecí en la frontera. En cómo Texas y Tamaulipas son otra cosa.
Luego no pienso nada. Escribo América Latina otra vez y me callo la boca.
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