7/09/2009
7/07/2009
incerteza
A veces me gusta pensar, como a tí, que no voy a conocer a alguien. A veces quiero convencerme de que sólo te estoy esperando. Que hemos decidido sin decirlo, que tú vas a hacer tus cosas en ese pedazo del mundo y yo voy a hacer como que hago las mías. Que mientras tantos jugaremos con unos y con otras a quererlos. Pero que, dicho sea francamente, un día va cumplirse el plazo y vamos a dejarnos de cosas y a empezar a querernos de verdad, sin pantallas ni disfraces de por medio.
5/23/2009
lunar
tienes un lunar que no está precisamente en el cuello. es una latitud ligeramente más austral. lo sé porque lo he visto. hemos conversado ampliamente. él -tu lunar- y yo. lo cual no puede decirse también de tú y yo. al menos no si somos francos. ese lunar, decía yo, está entre tu cuello y tu pecho. en esa región que no es de nadie pero mía. me acerco. lo miro. después extiendo, ofrezco mis labios y lo beso. le cuento cosas de cerca. el lunar no se mueve pero sonríe. le gusta.
a tí también te gusta.
a tí también te gusta.
5/05/2009
very friendly duel
"Ray comes on strong while pretending to be shocked that Claire thinks he's coming on at all. Attitude shades into irony, which then shades into mutual put-on; each is amused by the other's performance, and relishes the other's enjoyment of his own performance as well. They fall into a bantering rhythm so natural it's already an early stage of sex, an attraction sharpened by professional rivalry and instinctive one-upmanship".
Denby, David "Tricksters and saints" The New Yorker march 30th, 2009. pp-78
Algunas veces me gusta pensar que así somos nosotros. Tú y yo.
5/03/2009
al final
Y al final.
Al final han terminado todos por irse. Tres cincuenta y siete de la mañana.
Todos, claro, excepto tú.
Que no estuviste. ¿Comprendes?
Claro que comprendes.
Al final han terminado todos por irse. Tres cincuenta y siete de la mañana.
Todos, claro, excepto tú.
Que no estuviste. ¿Comprendes?
Claro que comprendes.
4/29/2009
pendientes
¿te dije que te quiero?
no lo hice. era demasiado imprudente. te dije otras cosas. tonterías, blah. pero no eso. eso que sólo tú y yo sabemos, cada mañana cuando venimos aquí y pensamos, inventamos. que nos queremo. que todavía tenemos la posibilidad. esa de, a cualquier hora, decir, fuck it, y tú sabes, hacerlo realidad.
porque podríamos ¿cierto?
sabemos que sí, no te hagas.
no lo hice. era demasiado imprudente. te dije otras cosas. tonterías, blah. pero no eso. eso que sólo tú y yo sabemos, cada mañana cuando venimos aquí y pensamos, inventamos. que nos queremo. que todavía tenemos la posibilidad. esa de, a cualquier hora, decir, fuck it, y tú sabes, hacerlo realidad.
porque podríamos ¿cierto?
sabemos que sí, no te hagas.
4/12/2009
2/06/2009
ciudad
Anoche volví a soñarte. Últimamente, un montón. Seguro porque no estás. Tu presencia era más bien tangencial. Estaba tu ciudad. Yo, hospedándome en tu casa con una china y una española que no habían cabido en el lugar designado para todos. Todos, ausentes de este episodio onírico. Tu amigo, el negro, nos abría la puerta para que pudiéramos dormir. Arequipa y Santa Cruz, intersectando en el Parque Kennedy. Yo, la portadora de ese milagro urbano. Y cuando volviste, y te lo conté, sonreíste. Muy bien, ahora eres de acá. Como si hubiera encontrado la palabra mágica que me permitía quedarme.
1/24/2009
canastilla
Era una chica simple. Se enamoró de él cuando, la primera vez que fue a su casa, se ofreció a lavar los platos que habían usado en la cena que ella cocinó. Luego de que, animada por la copa de vino que compartieron -él la llevó- aceptó que él se arremangara y se acercara al fregadero, se arrepintió. La esponja estaba en una situación francamente vergonzante. Entonces él lo hizo. Tomó la canastilla de la coladera, llena de materia orgánica indescifrable, y sin asomo de gesto de disgusto, lo vació con los dedos en el bote de basura. Siguió hablando como si nada mientras ella torpemente se daba cuenta de que iba a tener los hijos de ese hombre.
12/16/2008
tercera, cuarta
Tercera, cuarta vez que en un arrebato me acusas de no entender y luego te borras. Así nomás. Como si yo fuera un fastidio. Como que me castigas. Como si no supieras que te largaste de viaje y me quedé a extrañarte frente a una ventanita idiota. Pensar que eres tú quien no entiende, no sabe.
Extrañar el peso de tu brazo sobre mi espalda. ¿Cómo se dice eso?
Extrañar el peso de tu brazo sobre mi espalda. ¿Cómo se dice eso?
11/28/2008
7:56 AM
Esta mañana estabas aquí. Apagué por segunda vez el despertador y te abracé entre las sábanas, como no lo hice la última vez.
11/26/2008
11/03/2008
10/26/2008
9/28/2008
sospecha
A veces creo que tú también estás solo. A veces creo que las cosas que te digo no son en balde. De vez en cuando, te pienso como si en medio de tu ir y venir, de tu perpetuo no estar, siguieras siendo mío. Te miro suspendido en una suerte de limbo amoroso. Apareces intermitentemente entre las ventanas a las que me asomo, hecho ciudad, reloj, tarro de café. Melancólico y distante.
9/07/2008
reclamo
Había un cierto reclamo en la forma que tuviste de besarme esta vez. La última vez había sido como con timidez, como para ver si se podía, como tanteando las aguas.
No ahora. Ahora fue diferente. Me besaste con autoridad, con, tú sabes, ganas pero también con una especie de reivindicación de derechos que me sorprendió.
Después te quedaste callado y tuve que marcharme, atónita y tambaleante.
No ahora. Ahora fue diferente. Me besaste con autoridad, con, tú sabes, ganas pero también con una especie de reivindicación de derechos que me sorprendió.
Después te quedaste callado y tuve que marcharme, atónita y tambaleante.
7/26/2008
secretos
Esa noche teníamos secretos ¿Te diste cuenta? Fingir. Contar como por primera vez. Completarnos las anécdotas y luego avergonzarnos. Mirarnos, pero poquito. Despedirnos a la mitad.
Sí te diste cuenta.
Sí te diste cuenta.
7/25/2008
7/21/2008
XXX
A veces siento que alguna vez vamos a celebrarlo como si. Como si el año que cumples lo fuéramos a pasar juntos o lo hubiéramos. Como si una noche nos vistiéramos de cumpleaños y nos besáramos las bocas. En lugar de festejarte secretamente en lugarcitos afrancesados con tarta de manzana. Despertarte con uno, dos, tres. Y luego abrazarte y colgarte unas palabras al oído, como si fueran regalos. Cenar con la gente querida, bailar sin que importara la lluvia, marcharnos de la mano.
En lugar de mandarte una tarjeta.
En lugar de mandarte una tarjeta.
7/15/2008
tres
Llevas una camisa azul bien planchada. Te ofrezco café. ¿Quieres café? Tal vez, tal vez así, tres veces antes de que te marches.
Antes de que te marches, tres, tres besos.
Antes de que te marches, tres, tres besos.
7/06/2008
deseo
Hay domingos que te pienso desde antes de abrir los ojos. Y tengo ganas de ponerte un dedo encima, dos. Posar la mano sobre tu espalda cuando vayamos en un taxi mientras me imagino que pronto vamos a quedarnos solos. Aunque sea mentira. Lanzarte una mirada al otro lado de la mesa, sin que los demás sospechen que esta mañana, o anoche, o en unos momentos más. Ser cómplices. Tomados de la mano.
dos
Dos de julio.
Una voz distinta, ronca, alta. Una voz propia y verdadera desde dentro. Fuerte.
Las diez, once de la mañana. Largo, doloroso, agotador. Como suele ser al principio. Antes de que se aburran, se cansen, se vayan.
Una voz distinta, ronca, alta. Una voz propia y verdadera desde dentro. Fuerte.
Las diez, once de la mañana. Largo, doloroso, agotador. Como suele ser al principio. Antes de que se aburran, se cansen, se vayan.
7/03/2008
wild (or not)
Lautriz subraya un parrafito de la reseña de James Wood:
--Peter Carey, His illegal self
"She had wild hair, but she was not wild and no matter what Time magazine said about her so-called generation, she had only made love to one man in her life"
--Peter Carey, His illegal self
6/21/2008
44
"Tienes las puntas del cabello maltratadas. Y, aunque la pueta de tu casa parece estar abierta, hay una especie de película transparente y pegajosa, una especie de teleraña o papel celofán que se adhiere a los muebles y los objetos y los pisos y las paredes, volviéndolo todo intocable. Nadie puede tocar nada en tu casa, Detective. Nadie puede posar las yemas de los dedos, con todo y sus huellas dactilares, su historia, sus horrores, su identidad, sobre la superficie real. Nadie te puede tocar"
Rivera Garza, Cristina (2007) La muerte me da México: Joaquín Mortiz. pp. 153
Rivera Garza, Cristina (2007) La muerte me da México: Joaquín Mortiz. pp. 153
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